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viernes, 29 de febrero de 2008

LA SOMBRA DE LA ARTROSIS

Amigos blogueros, a principios del mes de Enero fui en dos ocasiones a urgencias, tenía un fuerte dolor de cuello que me inmovilizaba casi todo el cuerpo, dolor de hombros, brazos, cabeza y fiebre. La primera vez que fui, el médico de urgencias me dijo que mi dolor cervical se podía deber a mi proceso de resfriado, no tardó más de 5 minutos en diagnosticarme . El informe del alta concluía en lo siguiente: Faringo amigdalitis aguda. ¡Vaya tela!, si lo que me dolía más era el cuello. A los dos días siguientes de mi visita, tuve que volver al hospital. No era normal, llevaba ya más de 4 días con ese dolor, y lo que me había recetado el facultativo era para el proceso de resfriado.
En mi segunda visita y como siempre acompañada de una larga espera, la doctora (muy amable) tuvo el detalle de hacerme una radiografía, imagino que sería para descartar una “meningitis”, por ejemplo. Llegó por fin mi turno y cuando entré a su consulta me dijo textualmente; "Tienes la espalda hecha polvo para tu edad".
No me sorprendió su comentario, era algo que yo ya sabia, pero más que saber, lo sentía por los fuertes dolores que he ido arrastrando hace años. Me comentó que se podía tratar de una Artrosis y me hablo de un pinzamiento. Yo no soy médico y tampoco entiendo de radiografías, pero cuando miré la mía, sabía que mi cuello estaba para el “reciclaje”.
A casa me fui con una Cervicalgia, estuve unos cuantos días más con ese fuerte dolor, me remitieron el alta a mi médico de cabecera. Poco después, cuando ya podía moverme, fui a mi Centro de Salud, le comenté a mi doctor lo que me había ocurrido, pero él no estaba muy por la labor de mirar mi informe y estaba haciendo su juicio paralelo. Le pedí que por favor se dignara a mirar mi radiografía, cuando lo hizo, confirmó lo que la doctora me había dicho. Aún así, seguía algo reacio para mandarme a un especialista, pero lo conseguí.
Por cierto, pedí en Enero la cita y me lo han dado para Mayo. Ahora espero lo que me diga el reumatólogo.
Ahora procuro no forzar mucho mi cuello, siento como me cruje, y esos chasquidos al andar, el pitido en el oído, esos mareos repentinos, en fin, que os voy a contar que no sepáis.
¡Ah! La de arriba es mi radiografía। No hay que ser muy experto para darse cuenta que no tiene muy buena pinta. ¿Qué opináis?

viernes, 22 de febrero de 2008

HOY NO ME PUEDO LEVANTAR

Es el titulo de una canción muy popular de los 80. Este tema hacía referencia a las noches de juerga hasta altas horas de la madrugada.
Pues bien, “Hoy no me puedo levantar” y no es porque me haya ido de marcha, es mi cuerpo cansado y dolorido el que no me deja despegarme de las sábanas, son mis pies los que no me dejan pisar el suelo sin malestar, son mis manos las que amanecen entumecidas y acorchadas, son mis rodillas las que provocan un chasquido pavoroso. Y mientras, mi alma, mi cuerpo, se unen para aceptar resignadas esta batalla diaria y cruel.
A veces si me puedo levantar, puedo desunir el cuerpo de la cama, a pasitos lentos y heroicos, incluso en ocasiones hasta logro olvidarme del dolor.
Cansada, eso si, tan cansada que ni el sueño ayudado por fármacos consigue disipar el mal cansancio. Pero debo dormir, porque mi cuerpo siempre está cansado.
Amig@s, sé que más de un@ puede entender lo que digo, lo que siento cada día al abrir mis ojos y me importa más, que lo sepan aquellos que no lo padecen y los que no nos entienden. Me importa que lo sepan, para que no se nos traten como histéricos y nos vean como “bichos raros”. También me importan todos aquellos que no lo sufren pero si nos entienden.
Cada día que trascurre es una lucha más, nos habituamos más al dolor, nos convertimos en artistas del disimulo para no preocupar a los nuestros y nos hacemos expertos conocedores de nuestras limitaciones.
Hoy no me puedo levantar, pero mis ganas y mis fuerzas no las aparcaré para mañana, sino para hoy mismo। Si no podemos sonreír porque nos duele, hagámoslo desde dentro.

viernes, 15 de febrero de 2008

CONSEJOS

No me siento capaz de dar consejos firmes, no hago más que hablar desde mi propia experiencia. Me gustaría haceros participes de estas recomendaciones, para que estos inconvenientes de la vida diaria, sean mucho más fáciles y llevaderos.
Cada enfermo conoce mejor que nadie su cuerpo, hasta somos capaces de pronosticar nada más abrir los ojos, como nos va a ir el día, como si del hombre del tiempo se tratase (ej; Hoy comenzamos el día con cielos nubosos, marejada, marejadilla, vientos de poniente…) hacemos un discurso mental de como trascurrirá lo que nos queda del día, (todo esto, si somos capaces de levantarnos) Discurso mental: “Hoy el dolor se concentra en la parte inferior de la espalda, se esperan de dos a tres contracturas durante el día, por la tarde dolores de cabeza y cuello y al caer la noche, un fuerte desgaste de energías que ni el descanso pueden disipar”.
Amig@s, hay tantas maneras como posibilidades de hacer mucho más llevadero esto, es muy importante saber cuales son nuestras limitaciones del día, eso nos ayudará a hacer un buen balance de nuestra capacidad, de lo que realmente podemos hacer. Nunca debemos excedernos más allá, bien lo sabe nuestro cuerpo.
Sé, que en ocasiones esto no basta para aliviarnos y debemos depender de medicamentos.
Un consejo muy importante que os doy de todo corazón: Nunca borréis la sonrisa de vuestras caras.
Espero que unamos nuestras fuerzas y que cada día nos sintamos más entendidos por la sociedad, por los médicos y como no, por nuestros familiares y amigos.
Nos importa tu opinión ¿y por qué no?, tus consejos.